El encanto de Vejer de la Frontera está dentro y fuera. Dentro por toda su historia y sus fiestas, sus edificios monumentales, sus costumbres, el color blanco que lo envuelve todo. Fuera por sus playas de El Palmar, Castilnovo o Mangueta, por su entorno rural lleno de pinares y huertas. Y para ello bastará con encontrar un buen alojamiento en Vejer o en sus alrededores rurales muy recomendados como pueden ser La Muela o Santa Lucia que están a un paso. ¿Con qué te quedas? Con todo. Nos quedamos con esa playa de El Palmar en la que las impresionantes olas de tubo hacen las delicias de todo buen surfista y con sus arenas doradas y finas en las que las dunas confieren al paisaje un atractivo especial a la par de que delimitan espacios naturales de intimidad y paz. Nos quedamos con la gastronomía de pescado y marisco que para eso estamos en la Costa de la Luz y en especial con el atún de almadraba y con las excelentes preparaciones que se hacen con él sobre todo cuando se celebran eventos gastronómicos y ferias. Quédate con sus edificios singulares y su historia de luchas fronterizas con todos aquellos que ansiaron a lo largo del tiempo dominar y poseer estas tierras. El castillo que corona el pueblo data de la dominación árabe y se conserva después de algunas remodelaciones hechas a lo largo del tiempo en perfectas condiciones para ser visitado. Quédate con todo Vejer y podrás disfrutar a lo largo del año de un amplio surtido de fiestas que se van sucediendo con el ritmo vital de sus habitantes: carnaval, semana santa, feria de primavera, San Juan, la Virgen de la Oliva en agosto, la romería de la virgen, etc.